
Actualidad. Viñeta del 23/01/2026 en CTXT
El 37% de los españoles evita informarse a propósito y el 58% señala a los políticos como los mayores responsables de la desinformación, estos son algunos de los resultados del último Digital News Report del Instituto Reuters y la Universidad de Oxford.
Esta actitud es más común en las mujeres y, especialmente, en las personas de entre 25 y 44 años. La confianza en las noticias sigue siendo baja en España. Solo el 31% confía en ellas.
Y mientras tanto, en "las redes" esas de las que se decía que nos iban a traer la "democratización" de la información y una extensa oferta de vías alternativas e independientes para enfrentar a los medios generalistas comandados por bancos, grandes fondos de inversión y otros buitres, las empresas siguen fomentando el engorde masivo de la mierda a base de bulos y porquería generada con IA.
Mientras arrancaba un enero convulso marcado por el belicismo del tarado de Trump, tanto en "política" exterior como interior y aún estábamos recomponiéndonos tras conocerse los detalles sobre cómo trataba al servicio el truhán y señor Julio Iglesias, al que supuestamente le gusta que le chupen el culo, la actualidad nos pegó una bofetada que nos hizo olvidar tanto ese como el resto de temas.
El domingo 18 de enero de 2026, se produjo un trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). Un tren de Iryo que cubría el trayecto de Málaga a Madrid descarriló invadiendo la vía contigua colisionando con otro tren Alvia de Renfe, que circulaba en sentido contrario con destino a Huelva, que también descarriló a causa del choque. El accidente causó 46 víctimas mortales.
Lo primero que vino tras el accidente es lo que acompaña por defecto a este tipo de sucesos. Una avalancha inabarcable de materia fecal. La tele no faltó a su cita para revolcarse durante horas en el amasijo de hierros y hasta su parodia tuvo "daños colaterales".
Nadie perdía la oportunidad de callarse un poco antes de soltar cualquier teoría basada en porque patatas. Los que apenas unos segundos antes estaban inmersos en su papel de expertos en geopolítica mutaron en segundos a especialistas en cualquier cosa sobre trenes y vías. Todo ese ruido se mezcló con el de los políticos que costumbran a correr para pescar en sangre revuelta y el de la manta habitual de cuñaos que ya lo sabían todo porque tuvieron un Ibertren o porque Fulanito_2006 le había contado toda la verdad que nadie quiere que sepas en un vídeo de Tik Tok de cinco segundos y medio.
Ese 37% de los españoles del informe que asegura que evita informarse me parece un porcentaje calculado a la baja y no solo lo entiendo, es que lo aconsejo como actividad periódica para atender a la salud mental. Si preguntáramos por las alternativas serias a semejante montaña de chatarra que se nos quiere vender como información y sumáramos los que también huimos de "influencers", y todas las variantes de "streamers" gritones, estoy casi seguro de que estaríamos hablando de cifras muy superiores.












