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Humor, herramienta poderosa

 

Hace poco asistíamos a un caso que para mí fue curioso más por la reacción de la gente que por el hecho en sí.

Se trata de la denuncia de Telecinco a La Sexta por el uso de sus imágenes en el programa SLQH, que hace críticas humorísticas de los contenidos de la cadena de Paolo Basile.

Vaya por delante que soy consumidor de contenidos humorísticos, si van acompañados de crítica, mucho mejor y que sigo considerando los programas de Telecinco criticados y parodiados por la Sexta como auténtico contenido apestoso.

Sin embargo me han llamado la atención varias cosas al margen del lío legal (ver sentencia) y teniendo en cuenta que una gran cantidad de conflictos cada año relacionadas con los derechos entre distintos medios de comunicación de los que no se suele hablar una sóla palabra.

– Que la peña haya defendido a La Sexta de manera desmedida mostrando un exceso de indignación como si la cadena se tratara de una entidad benéfica o tuviera acciones en la misma.

-La defensa exagerada y gratuita de una empresa que tiene como fin el mismo que la denunciante y que vuelve a indicar lo comido que tiene el coco más de uno con y por  la tele.

-Los debates paralelos por la red, casi sin relación con el asunto, sobre libertades y derechos audiovisuales que han engordado el autobombo a ambas cadenas, como siempre el público ejerciendo de publicista voluntario.

-Que se reclame el derecho a seguir viendo basura. Aunque sea en en formato criticado o ridiculizado ( reconozco que tiene su mérito conseguir ridiculizar más aún los contenidos de estos programas de telecinco)

-Que se use el argumento de que Telecinco hace lo mismo casi como único argumento estrella, lo que ha hecho que SLQH acabe explotando las reacciones de un caso típico de lo que en la red llamamos flame (en este caso un flame de humor) montado y alimentado por ellos.

 
   

Agotando el formato

Otra cosa que vuelve a ponerse de manifiesto que si te dedicas a crear algún producto artístico de consumo público no hay mejor publicidad que una buena denuncia de alguien conocido, casos hay a montones que creo que ni hace falta enumerar.

Todo esto hace pensar que los mismos espectadores de La Sexta lo son de estos programas de Telecinco. En caso contrario ya se habrían cansado de tener que soportar que SLQH exprima hasta el aburrimiento el formato con los mismos programas como protagonistas.

Se dice que en la tele «si algo funciona, no lo toques».

A eso habría que añadirle: «no lo toques hasta que acabes quemándolo»

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