
El No-nobel de Trump. Viñeta del 19/01/2026 en CTXT
Después del papelón de la entrega del Nobel "falso" de Corina Machado a Trump, el asunto no ha hecho más que dejar una montaña de chorricias. Trump es experto en eso.
La estrategia de "enterrar" una mierda con otra mayor y de tapar un bulo con otro para que sea imposible seguirlo la aprendió del que fue su abogado, Roy Cohn (1927-1986), al que Donald Trump llamaba "su segundo padre". Fue su asesor legal durante los 70 y los 80 y una de las figuras más siniestras de la política estadounidense, conocido por distintos asuntos turbios como sus intercambios de favores con mafiosos, pero sobre todo por su papel activo en el Macartismo.
Como recuerda el periodista David Cay Johnston, autor del libro "The Making of Donald Trump", Roy Cohn le enseñó a Trump: "Ve siempre al ataque contra las autoridades, nunca admitas nada. Hazlos quedar como los malos".
Eso es lo único que Trump ha hecho desde entonces. Y desbarrar y mentir. Mentir siempre. Con el asunto de Groenlandia ha vuelto a salir el tema del cabreo que tiene este sicópata por no haber sido premiado con el Nobel de la Paz.
Así, le dijo al primer ministro de Noruega que una de las razones por las que insiste y presiona con aranceles (luego reculó con lo de los aranceles asegurando que ya tenía trato) para comprar Groenlandia es porque el comité noruego del Nobel no le entregó el galardón de la paz y que que ya no necesitaba "pensar puramente en la Paz". Todo esto ha derivado de rumores de invasión o intervención militar de EEUU en Groenlandia después de que Trump soltara aquello de que se haría con el territorio "por las buenas o por las malas" y hasta le pusiera precio: 700.000 millones de dólares.
Y como siempre hace cuando algo no le gusta o alguien no se arrodilla ante sus caprichos (incluso aunque lo haga), se inventa su propia versión a su medida. El jueves presentó en Davos su "Junta de Paz", presidida por él mismo.

Foto: World Economic Forum en Flickr. CC BY-NC-SA 4.0
Un "clon" trucho de la ONU, a la que siempre ha despreciado. Y lo primero es el negocio. Ya ha puesto a la venta sillones de miembro permanente de su chiringo a razón de mil millones de dólares cada uno.
Por cierto, en el Foro Económico Mundial de Davos también se mostraron las imágenes de la recreación de lo que Trump imagina como su resort en Gaza.

Esta "Junta de Paz", fue aquel organismo que en un principio se creó para supervisar la implementación del alto el fuego en la Franja de Gaza, pero Trump lo recicla ahora para ampliar la "cobertura" de su narcisismo imperialista.
El muy paleto, en su línea de cutrismo habitual, ya tiene imagen para su cosa. El aspecto del logo de esta ONU de baratillo no podía ser otro que una horterada pintarrajeada con pan de oro.

Algunas personas se preguntan si Trump está completamente majareta y yo me pregunto por qué aún existe gente que lo duda.










