Releyendo a Ramón Boldú

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«Las mejores historias son las que no se pueden contar«, con esta sentencia de Ramón Boldú Salvador (Tarroja, Lleida, 1951) pueden describirse los dos últimos libros que he pillado y leído.

Releyendo a Ramón Boldú

He aquí los susodichos

No les engaño, los pedí por un brote de nostalgia, pero también por el firme propósito de recuperar aquellos buenos cómics que recuerdo haber tenido y que se perdieron en alguna mudanza, o vaya usted a saber.

 
   

Que el paso de los años te haga olvidar muchos de los detalles de ciertas lecturas tiene sus ventajas. Puedes volver a ellas y sorprenderte con lo nuevo del pasado. Boldú era de aquellos dibujantes del El Víbora que te hacía detenerte en sus páginas por obligación para leer cada nueva historia loca que se marcaba. Enganchaban hasta tal punto, que por momentos incluso se te pasaba mirar todos los dibujos.

Releyendo a Ramón Boldú

De Boldú se pueden, y se deben, comprar otros libros, pero estos son un buen entrante para catar sus cosas si no tienes edad suficiente como para haberlo leído en su momento y contexto.

Alguno que otro, con sólo hojear estos libros, podría soltar esa frase chusca, tan de moda ahora, de «esto no podría publicarse hoy». Pues de eso nada, se sigue publicando hoy. Problemas bastante más graves tuvieron en su día casi todos los que publicaron determinadas cosas durante aquellos años que las pataletas actuales por historietas de hace cuarenta años.

 
   
Releyendo a Ramón Boldú

Así arranca «Bohemio pero abstemio, memorias de un hombre de segunda mano»

No pienso escribir crítica o análisis alguno, no sirvo para esas cosas. Las 112 páginas de «El arte de criar malvas» se leen del tirón, sin embargo «Bohemio pero abstemio» es el libro propio para meterle incursiones de veinte o treinta páginas por sesión para estirarlo y que dure.

Sus viñetas en blanco y negro respiran mucho menos asediadas por los textos y en color son más guapas de leer, aún así es muy gozable. Solo por segundos triste y crudo es un bombardeo sin pausa de narrativa incrustada, un desfile y despiece de multitud de personajes, algunos muy populares, y una ausencia absoluta de pudor.

Quizá la pregunta que más veces le hayan hecho a Boldú sea la de cuánto hay de verdad y de concesiones a la ficción en su historias y protagonistas, pero a mí esto en el fondo me importa entre poco y nada porque el gustillo está en la forma de contarlas. Boldú es un narrador brillante y dinámico, tarea por la que ha sido premiado en alguna ocasión.

A finales de 2007 liberó en su web un librito de 32 páginas sobre técnicas de guión para cómic que puedes leer de gorra..

Releyendo a Ramón Boldú

Boldú llegó a trabajar como ayudante de dirección para Private en la peli porno «The Uranus Experiment», que recibió el premio a la mejor película del año 2000 en el Festival Porno de Berlín, una década después relataría la experiencia en su libro «Sexo, amor y pistachos» de 2010.

 
   

Primeros libros

El primer libro «serio» de Ramón Boldú, autor considerado en los 90 como uno de los pioneros del género autobiográfico, se publicó en 1991. Fue «Mario Gamma El Griego, las aventuras de un jeta«, un álbum de 52 páginas en color editado por La Cúpula con las historias de este personaje que se habían publicado en la revista El Víbora, donde Boldú fue director de arte desde 1988 hasta 1992.

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En 1995 llegaría «Bohemio pero abstemio» (Ediciones la Cúpula), primer libro de su autobiografía con las historias publicadas en El Víbora y que tendría su continuación en 1998 con «Memorias de un hombre de segunda mano, 1968-1982. (Glenat)».

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Diez años después se publica «El arte de criar malvas» (Astiberri, 2008), algo así como una «expansión» de contenido extra- Otra entrega de su autobiografía y la primera inédita con material en color que nunca pasó por las páginas de las revistas.

Al año siguiente se publica el tomazo «Bohemio pero abstemio, memorias de un hombre de segunda mano» (Astiberri), que fusiona y ordena cronológicamente las historias de sus libros autobiográficos de 1995 y 1998 corregidas y actualizadas en 208 páginas en blanco y negro con encuadernación cartoné.

*Vaya por delante que no hay nada promocional o publicitario en este texto, de hecho los he comprado en una librería.

Ramón Boldú, breve intro autobiográfica robada

Digo que es robada porque se la he mangado, la tiene en su web a modo de «timeline» y me la he agenciado y remaquetado con alevosía para este texto. Estos y otros muchos pasajes aparecen también recreados en sus viñetas.

Releyendo a Ramón Boldú

Ramón nace el 13 de julio de 1951 en Tarroja del Segura, Lleida en su casa ubicada encima de la panadería familiar.

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Los recuerdos de su infancia, algunos traumáticos como los guarros explosivos y otros de índole sexual han terminado irremediablemente en sus libros. Además, desde temprano empezó a garabatear su primeros chistes sobre cualquier libro, incluyendo los de religión.

De cajero a director de arte

En 1968, Ramón Boldú empieza a publicar chistes en la revista del Ayuntamiento de Esplugues de Llobregat (Barcelona) por enchufe de su novia Dolores, que tenía un tío trabajando en el Ayuntamiento

Aquel año curró de cajero en Muebles Malda y después entró a trabajar en contabilidad en los Laboratorios Ferrer (laboratorio propiedad de Carlos Ferrer Salt, el gue después sería presidente del Comité Olimpico Español).

Como contable, asegura que aprendió todos los trucos habidos y por haber para hacer trampas en la declaración de beneficios de los laboratorios y así no pagar impuestos, haciendo una doble contabilidad, siguiendo las directrices de su jefe.

Ediciones Z

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Foto: ramonboldu.com

En julio de 1976 empieza a trabajar codo con codo con el presidente de Ediciones Z, Antonio Asensio, aunque ya desde un inicio cada uno piensa de forma diferente, como se puede comprobar en esta foto de Antonio Asensio señalando hacia un lado y Boldú, el de la barba, hacia el otro.

Boldú recuerda así aquellos días: «él intentaba hacerse rico, ser presidente del Barça y labrarse un futuro político y yo, un hombre que se quería dedicar al cómic, sin aficiones deportivas y apolitico total.
Me comienzan a publicar, chistes sobre política y hechos sociales de actualidad en la recién estrenada revista Interviú.
Mi esposa me pega una gran bronca por haber dejado la empresa en la que trabajaba de programador (y asegurado) para irme a trabajar a una revista (Interviú), sin asegurar, ganando menos y con una hija que comía bastante
«.

Creador del logo de Lib

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Logo de Lib de Boldú (1976) y a la derecha el de Apple de Janoff (1977)

Lib fue una revista erótica española que se publicó entre 1976 y 1984, una de las más populares de las que circularon durante la fiebre editorial de la denominada época del destape. Boldú, además de dibujar la serie«Los sexcéntricos para la contraportada de la revista también fue director de arte, director de la revistra, guionista de fotonovelas y hasta diseñó su logo.

Así recuerda cómo fue la cosa:

«Steve Jobs encargó en 1977 a Rob Janoff el logo para su empresa. Después de dias y semanas pensando y mordiendo manzanas para ver cómo quedaban, dibujó la manzana mordida de Apple, y dice que el mordisco significa conocimiento.

«A mí, Antonio Asensio (editor de Editorial Z), un año antes (en 1976), me encarga un logo para una nueva revista que se va a llamar Lib, y me dice que lo quiere para el día siguiente.»

«Por la mañana aparezco con el logo de la pera mordida (lo creo en tan solo una noche, que me la pasé ideando y dibujando a mano este logo y de memoria ya que no tenía ninguna pera en mi casa) y le digo que el mordisco significa morderle la nalga a la pera, ya que la forma de pera siempre me ha parecido la cintura y el culo de una mujer vista por detrás, esto si que es conocimiento. Y además… ¿Cuál de los dos logos tiene mas morbo, el mío o la copia de Apple?»

Marzo de 1977, nacimiento de El Jueves

Boldú cuenta también que asistió por casualidad al nacimiento de El Jueves cuando dirigía un proyecto de revista semanal de humor que presentó a Antonio Asensio (editor y propietario de Ediciones Z).

«Salgo del despacho de Asensio, con la promesa de que me dirá algo sobre mi proyecto. Al salir están los dibujantes Tom y Romeu (que estaban esperando fuera) con otro proyecto de revista de humor semanal«.

«La revista era El jueves, y Asensio, entre la mía y la de Tom y Romeu, decide invertir en el proyecto de esos dos y así comienza El Jueves. No es de extrañar, la revista El Jueves es «de humor politico» y un poco finolis y mi revista era de un humor verdoso y sanguinolento, por eso el nombre de la misma era el anticomercial: PUS«.

Podéis seguir leyendo su autobiografía hasta 2020 adornada con interesantes fotos y documentos de la época en la sección «Secretos (que aún no he contado)» en la página web de Ramón Boldú porque, aunque le pedí permiso, a mí me ya me da reparo seguir robándole las cosas a un colega.

Entrevistas (2008)

  • Entrevista a Ramón Boldú en el Blog Ausente (2008)
  • Entrevista a Ramón Boldú: un pedazo de historia viva. En compañía perfecta (2008) (copia en Archive)
  • El regreso de Ramón Boldú, el maestro del cómic autobiográfico. Soitu (2008)

Releyendo a Ramón Boldú

Ramón Boldú en su estudio (2019). Foto Facebook del autor

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