
Dejé de leer gran parte de los medios que existen, además de por los tontolares, naderías, publicidad encubierta y la estomagante insistencia con el clickbait más churretoso, entre otras cosas mucho peores, por mierdas como esta.
Euronews consideró que no había mejor forma de celebrar el Día de la Tierra que lanzar la típica pregunta gilipollas como cebo para provocar interacciones. La pregunta gilipollas, junto con el clickbait, después de la mentira a sabiendas, son las peores formas de insultar al lector. Esto lo siguen haciendo porque funciona y como muestra esta nota. Aquí estoy picando el anzuelo.
Resulta que la artista "dr. masharu" tuvo un repentino antojo de comer tierra, así arranca el texto de la supuesta noticia, que ya no lleva la pregunta gilipollas como tontolar sino que ahora es "Toma puñados de tierra y se los come: la artista que anima a consumir tierra".
Esta soberana soplapollez de titular es igual de absurda e irresponsable en cualquiera de sus versiones. Con la pregunta gilipollas porque el medio deja en el aire si es, o no, "bueno" comer tierra para que cada cual se coma un puñao de tierra para comprobarlo y la segunda porque no se atisba ni un ápice de sentido crítico ni advertencia alguna de los peligros reales de comer tierra. Lo de reconectar con el planeta no puedo comentarlo porque cada vez que lo intento, la risa me impide construir frases legibles.
Las necesarias advertencias en el artículo sobre los peligros demostrados para la salud llegan, pero suaves, tímidas y enterradas entre muchos párrafos de especulaciones, opiniones basadas en nada y una mezcla de conceptos con apariencia de cosa científica, charlatanería y bulos, como el de Stanislava Monstvilienė, una mujer lituana que aseguró que se curó de un cáncer comiendo solo tierra.
En los muchos comentarios al citado tontolar se encuentra más de una referencia a un apunte necesario. El equipo de Viktor Orbán financió en secreto la compra de Euronews.
Una investigación conjunta de Direct36, Expresso y Le Monde reveló que una parte importante del acuerdo de aproximadamente 150 millones de euros fue financiada por actores estatales y gubernamentales húngaros.
Hace dos años, un empresario portugués con buenas relaciones con el gobierno húngaro compró el canal de televisión Euronews y se descubrió que la mayor parte del dinero procedía de un fondo de capital estatal húngaro y de un antiguo actor de la maquinaria de propaganda gubernamental. Según los materiales internos filtrados, la inversión también tenía objetivos políticos.












