
Josep Escobar dibujando a Zipi y Zape en 1982. Fotografía de autoría desconocida perteneciente al Fondo Josep Escobar. Licencia CC BY-NC-ND 2.5 ES
El Archivo Municipal de Granollers (AMGr) ha realizado el tratamiento archivístico de su fondo Josep Escobar y parte del mismo ya está disponible en internet a disposición de cualquier persona interesada en la figura de este artista polifacético vinculado a Granollers, donde pasó la infancia y la juventud por el trabajo de su padre, administrador de la oficina de Correos.
El Fondo Josep Escobar, que puede consultarse presencialmente en las instalaciones del archivo municipal, comprende obras desde 1925 a 2006 y está formado por 6,60 metros lineales de cómics, 0'8 metros lineales de documentos en papel, 44 dibujos originales, 154 fotografías y 20 carteles.
Según la nota publicada en la web del archivo, la familia del artista depositó una parte en la hemeroteca municipal en 2002 y diez años más tarde se realizó una segunda donación.
Ahora, el archivo ha trabajado en la documentación, ha descrito y ha abierto en internet la página del fondo y el catálogo. Además, se ha digitalizado una selección de 22 documentos gráficos -dibujos, cómics originales y fotografías- que se encontrarán en el portal web del archivo de imágenes y 4 álbumes con más de 1.000 páginas que se podrá consultar en el portal del archivo digital.
El pasado mes de diciembre, RTVE estrenó en el espacio Imprescindibles de La 2, Josep Escobar, el rebelde amable, un documental que reivindica la figura del dibujante, referente para generaciones de autores y lectores, y creador de contenidos polifacético : autor de cómic y de películas de animación, dramaturgo, inventor, profesor de dibujo por correspondencia… Un hombre del renacimiento, tal y como lo definen su nieto, Sergi Escobar y el periodista Jordi Canyissà, que intervienen en el documental junto con profesionales y expertos en la obra de Escobar como Paco Roca o Joan Manuel Soldevilla. La obra muestra también imágenes de la casa familiar en Santa Eulalia de Ronçana y del estudio del dibujante, así como del Archivo Municipal, donde está depositado el fondo Escobar.
Primeras publicaciones en La Gralla
Fue en Granollers ciudad donde Escobar descubrió su vocación y empezó, en 1924, a publicar sus ilustraciones en la revista La Gralla, y colaboraciones en las revistas barcelonesas Sigronet y En Patufet. También dirigió el periódico humorístico local L'Esquellot (1933) y colaboró en la prensa satírica de la época como L'Esquella de la Torratxa o El Papitu. A partir de 1934, ya en Barcelona, desarrolla su carrera profesional, sobre todo, en la revista Pulgarcito y también en TBO y en Zipi y Zape, de la editorial Bruguera. La Guerra Civil y su compromiso político le llevaron a la Modelo, donde estuvo encarcelado en los años 1939-40. Allí se dedicó a dibujar caricaturas, que firmaba con el nombre de Rebec, para compañeros presos y funcionarios.
Escobar también cultivó el género teatral, como actor amateur, dramaturgo y guionista de obras como Ensayo general (1957) o A las seis y media, rapto (1963) –escritas en catalán en pleno franquismo, por el compromiso de Escobar con la lengua-, así como la animación, con el cortometraje La ratita que barría la escalerilla (1934), que hizo con el fotógrafo granollerense Josep Bosch y ambientado en la Porxada.
En 1942 entra a formar de la filial barcelonesa de los estudios Dibujos Animados Chamartín, donde trabajó en series como Civilón o Los tambores de Fu-Aguarrás. También en animación, realizó Érase una vez, premiado en la Bienal de Venecia (1950) y uno de los primeros largometrajes de animación realizados en España. En 2000, el Ayuntamiento de Granollers promovió en su memoria el Premio Josep Escobar de Cómic.