
Intereses. Viñeta del 30/10/2026 en CTXT
El accidente ferroviario de Urda se produjo el miércoles 28 de octubre de 2026 en el término municipal de Los Yébenes, en la entrada de la estación de alta velocidad de Urda, punto kilométrico 118 en la provincia de Toledo. A las 8:53 horas un AVE que había salido a las 8:00 de la estación de Atocha y que viajaba de Madrid a Sevilla colisionó con un convoy de Iryo que estaba parado en la vía.
Al menos 69 personas murieron y más de 170 terminaron heridas en el choque entre los dos trenes de alta velocidad. Tres coches del Iryo descarrilados cayeron por el talud de la vía. La locomotora del AVE se desprendió del convoy, cayó por el talud del lado contrario y el primer vagón se partió.
No habían pasado ni cinco minutos y ya se había desatado la tradicional y vergonzosa batalla campal consistente en lanzar mierda en todas direcciones. Tan extremo y desubicado me parece querer exonerar de entrada de sus responsabilidades al titular de la cartera del ministerio correspondiente, por muy fanboy que se sea de sus movidas de tuiter, como pretender cargarle el mochuelo a cualquier trabajador cuando aún salían los primeros humos procedentes del choque. De momento, lo que es impepinable es que es una auténtica anomalía (otra de tantas) que se produzca otro accidente de esta gravedad, segundo en diez meses tras el de Adamuz (Córdoba) de enero.
No faltaron los bulos crueles sobre desparecidos, ni la horda de enteraos que no pierden ni una valiosa oportunidad de permanecer ni dos minutos en silencio y se sienten obligados a exhibir sus miserias cuando aún no se sabía ni la cifra de fallecidos, ni existía la más mínima pista de las posibles causas del accidente.
Así, para sorpresa de nadie, los del vago de Abascal anunciaron que no suspenderían sus actos de precampaña ni por un momento. Una desgracia así tenían que aprovecharla desde el minuto uno y exprimirla a tope y sin pausa.
El muy rastrero argumentó la decisión con las patrañas victimistas de siempre y defendió que no suspendería sus actos tras el accidente porque "Quieren aprovechar el luto para amordazarnos". Pretender que este energúmeno demuestre algo de humanidad y cordura es como intentar vaciar el mar con una cucharilla de café. Por contra, el acto más íntimo para manifestar su pesar impostado por las personas que perdieron la vida fue empezar un mitin canturreando un himno militar con ese aire marcial y patriotero que tanto les gusta.













