La voz de la calle

¿Quieres anunciarte en esta sección destacada?

Comprar espacio publicitario aqui (728x90)
 

La voz de la calle

 

La voz de la calle. Viñeta del 17/03/2018 en CTXT

Los populares son unos bocas, entre ellos se arrojan sus demagogias sin necesidad de que nadie tenga que tener que señalar sus contradicciones.

Méndez de Vigo le pidió a los partidos que escucharan «la voz de la calle« sobre la prisión permanente revisable haciendo gala de la hipocresía de su partido.

Unos días antes, el 14 de marzo,  Rafael Hernando, portavoz del PP en el Congreso para vomitar bilis y afiliado por Almería para el escaqueo de marrones sobre  corrupción, dejó esta frase para el recuerdo durante la sesión monográfica sobre las pensiones:

“(…) engañar, o intentar engañar a la gente sacando las pancartas a la calle  que no sirven absolutamente para nada”.

Ahora, después de todas esas pancartas que no sirven absolutamente para nada, Mariano Rajoy  ha prometido, de aquella manera, subir las pensiones mínimas, cuando pueda, si se puede o tal. Ya saben, una de sus frases rollo Ozores.

Y es que la política del PP sigue siendo la antipolítica, la de desmotivar y desmovilizar para alejar al personal de todo debate y acción, quiero creer que no lo van a conseguir. Algunos pequeños detalles hacen que conserve la esperanza. Cautelosa, pero esperanza.

Suscríbete por email para recibir las viñetas y los artículos completos y sin publicidad

Artículos relacionados

3 comentarios en «La voz de la calle»

  1. Hoy he recido una llamada misteriosa en mi despacho de Asuntos Para/anormales, una mujer desespperada me cuenta que ha recido a lo largooo de una semana cuatro llamadas de una interlocutora, -eres tú Juanita, la primera como no entraba en razones colgó el telesfono, y así hasta cuatro veces en una semana, la señora pretende que averigüe atraves del número, a quien el teléfono, y resuelva el desaguisado, intentando convencer que ella no es Juanita, yo con buenas razones le digo que cambie de compañia, que a lo mejor cambiando de aires, me dice que no que a su Alfredo no lo deja ni por asomo, que ya intentó cambiar hasta de país pero su problema persiste. Intento por todos los medios a mi alcance ser cortes, pero insiste , entrecorto la voz,, le pongo música, cuelgo el telefono, pero la señora aún sigue ahí, al otro lado, a veces tardo dias para despistar, y hacer que no se de que va su casho, pero ni casho. Creo que empiezo a tener problemas mentales. el otro día la llame y le dije,-eres tú, Juanitaaa, y me contestó que si, no podia creermelo, y le dije que era su abuela muerta, que como le iba en la tierra, que habian comido los guanos y que tuviera cuidado con el gruyere……No he recibido más llamadas de momento…perdone un momentito que me llaman por la siete.

  2. Esa camarera empezó a llamar mi interes ciempipperiano, era dispuesta, atenta, agradable y por que no decirlo muy atractiva, al principio organizaba las mesas, las sillas, los srvilleteros, todos por un igual, si le movian lo más mínimo algo presurosa con paso marcial observaba y con absoluta maestría todo volvía a estar en su posición, mucha gente ya, o bien por pudor no se sienta en la terracita, no vaya a ponerse enferma, recuerdo que un día, se ‘engancho’con un cliente que había tropezado con una pata de una silla y creo un desorden en la mesa, ella se enfureció, parecia que iba a estallar..cuando de repente, el cliente le llamo gobernanta, su cara pasó todas las fases de color, rojo, morado tirando a negro, hasta que se desmayó.
    Su , manía le llevó a utilizar un metro de costurera, que pasa más desapercibido a los ojos de la gente, ahora ya pasado algún tiempo parece que ya todo le da igual y anda con un cinturon tipo bandolera donde lleva ‘ganchado’ un metro de madera de encerado, con el mide la separación de las mesas y la posicion exacta de toda la parafernalia meseril. En una mesa central últimamente siempre se sienta un hombrecillo algo metódico, que con paso firme y sin tropezar en ninguna silla y con movimientos rapidos y precisos, como un escapista, es todo un espectáculo circense, ni que decir tiene que es el centro de todas las moradas,despliega mapas, tintero utensilios de medición…, dicen que es delineante y que se va a casar con la camarera, que no le saca ojo, allí en el centro casí sin moverse, se toma su café, dicen que es el hombre de su vida.

Los comentarios están cerrados.

Antes de irte...

Suscríbete ¿Quieres recibir las viñetas en tu correo cuando se publiquen?
*Artículos completos sin publicidad.