Lavadora 5

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Lavadora 5

 

Las luces, en sincronía con unos chanchanes que retumban en los altavoces de la sala anuncian la llegada de Roberto Pérez, CEO de electromésticos Pérez,  que sube  al escenario entre aspavientos y saltitos epilépticos con una sonrisa plastificada.

Los flashes iluminan el inmenso logotipo central, es la P de Pérez , creando un nuevo sonido ambiente al mezclarse con los aplausos,  wow´s , yujus del público que abarrota el polideportivo municipal.

Se presenta la nueva lavadora de quinta generación, es un poco más grande que su predecesora, pero no importa. Si hay que hacer obras en la cocina, se hacen.

Cientos de periodistas especializados en electrodomesticología de todo el mundo llevan meses anunciando el inminente alumbramiento de la nueva, potente y revolucionaria máquina de lavar, que en unas horas estará en los escaparates de las tiendas.

Parece absurdo, pero es que lo es.

Sustituya lavadora por el último modelo de coche, aparato de televisión, chanclas de playa o teléfono. No hay diferencia.

Los cometarros comerciales de toda la vida, ahora llamados keynotes, presididos por los cuentacuentos de  siempre, ahora llamados storytellers, son la confirmación de que aquello que muchos llaman evento tecnológico no es más que la escenificación en directo del publireportaje de la teletienda , convertido ahora en noticia por deseo vital del consumidor.

Tienen más dignidad los jubilados que son llevados en autocares, como ganado, a una ciudad que no ven, para ser encerrados en un hotel durante horas y recibir una charla que tiene como único objetivo venderles un colchón dermoecléctico, una cafetera homeopática o un edredón de pelo de ñú albino.

Al menos ellos ya saben a lo que van sin tener que llamarlo actividad cultural.

 

 
   
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10 comentarios en «Lavadora 5»

  1. Oigas!, pero la lavadora lava ¿o no?. (Pregunto un señor al fondo de la sala que no podía pegar un ojo).
    La sociedad se nutre de estos «artistas» en los ambulatorios. Por eso hablan en el lenguaje de las tripas, es decir de toda la supuesta tecnologia que lleva dentro, porqué el objeto es sobradamente conocido y a veces familiar.
    -Bonita velada, permiteme que me despida de tu lavadora.
    ( y con un giro de cabeza se despide) ORGUASS!!!

  2. Si, tienes razón en que en estos eventos la charlatanería sigue existiendo, no dejan de ser en gran parte diseñados y pensados por publicistas. Pero eso no quita la importancia que cobran los fans y la crítica en estos tiempos de internet.

    No son eventos donde solo habla uno y los demás escuchan, eso ya no existe para productos mínimamente populares. La conversación se ha vuelto constante y dificil de manejar por parte de las marcas, por eso las presentaciones se vuelven tan importantes: http://mashable.com/2012/09/14/iphone-5-twitter/

    Si fuese tan sencillo lavarle la cabeza a la gente con un simple evento mesiánico, no entendería porque empresas como Nokia, Motorola o Microsoft no lo han hecho.

  3. @ JRMora:
    Cierto. Como los trileros, que llevan a un par de ganchos, para que el resto de incautos piquen.

    Y ojo, que yo he tenido un iphone. Casi un año me duró.

  4. Sin embargo creo que los argumentos que tú usas tienen un marcado acento de cancamusa clásica, «conversación», «tecnologías de la información».

    ¿Qué conversación hay en un acto donde sólo habla uno y los demás adoran a la marca y aplauden?

    Esto no es nuevo, ni tiene nada que ver con las «tecnologías de internet», desde hace décadas las empresas reúnen cobayas de la marca en torno a espectáculos, degustaciones, presentaciones, concursos, promociones, etc

    Me arriesgo a decir que desde hace siglos (charlatanes ambulantes)

  5. Uff, para nada de acuerdo. Tiene un aire neoludita sin ningún razonamiento.

    Precisamente los eventos, los fans, la comunidad y toda esta parafernaria que se monta alrededor de algunos productos tecnológicos (y no tecnológicos tambien), está de moda porque la conversación se ha hecho más potente, y el simple bombardeo de publicidad va siendo insuficiente para convencer.

    Este show no es más que la reacción del mercado ante el aumento de la capacidad crítica que posibilitan las tecnologías de la información, osea que dignidad… bastante más que antes.

    Un saludo.

  6. Miedo me da cuando se generalice por el resto de empresas, hacer que sus clientes pasen a ser fanáticos. Voluntariamente, que es lo peor.

    Hoy es un marca de telefonillos, pero mañana puede ser cualquier otra cosa. Pongamos por ejemplo un partido político independentista, una funeraria, o hacienda.

    :-(

Los comentarios están cerrados.

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