Vinieron de ninguna parte

 
 

Vinieron de ninguna parte

Fueron muchos más los que expresaron hoy su rechazo al terrorismo de manera civilizada pero los violentos de lengua y cerebro han tenido un especial protagonismo y seguimiento.

Los restos arqueológicos vociferantes nos han vuelto a recordar que existen, que están entre nosotros. No tienen reparo en escupir desprecios, intolerancia y fobias múltiples.

Esos abuelitos y abuelitas que reclaman el respeto a hachazos daban un poco de miedo, pero daban más pena.

No me imagino a estos abuelitos  entre sus nietos, cuando los miro me parecen gentes sin familia, sin recuerdos, gente que vino de ningún sitio  para representar la crueldad y la ignorancia.


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2 comentarios en «Vinieron de ninguna parte»

  1. Yo creo que todo áquel que pide respeto debe ser escuchado y respetado (valga la redundancia).

    Gran viñeta, amigo JRMora ;)

    Un saludiño desde Galicia.

Los comentarios están cerrados.