
Aznar visita Ceuta. Viñeta del 28/08/2026 en CTXT
Desde que ese personaje oscuro, criminal de guerra e integrante del trío de las Azores visitó Ceuta para volver a propagar su popular "el que pueda hacer, que haga" han pasado muchas cosas, pero la inmediata a su visita fueron los ataques contra el campamento de migrantes.
El desfile de impresentables de los habituales carroñeros que solo abandonan su plató al olor de la sangre, se completó con la "Armada civil" (el vocabulario bélico que no falte), una flota de pijos, cervecita en mano, a bordo de sus yates (cantinflada que un medio local llamó "poderoso grito en defensa de la ciudad" y la llegada del magufo del misteriodismo haciendo un ridículo monumental con su inglés del Príncipe Gitano.
La cosa empezaba a pintar mal desde el momento que el gobierno picó el anzuelo de aquellos que bramaban de que se trataba a los ceutís como si no fueran españoles y la ministra Robles tuvo que decir su frase: "Tiene que quedar muy claro, Ceuta y Melilla no son españolas, son españolísimas. A Ceuta y a Melilla no se las toca". Pero la derechuza ya había desplegado su maquinaria para enarbolar la bandera de su España más española que españolísima. Sea lo que sea lo que signifique eso.
Ya se practica abiertamente la deshumanización, se aplauden discursos racistas y se alienta y da por buena la violencia bajo el argumento del "hartazgo". Nadie le quita hierro al problema. Es un problema humanitario. El 31 julio, el cruce de la frontera en Ceuta de más de 70.000 marroquíes y subsaharianos dejó al menos 145 muertos repartidos a ambos lados. Muertos que han sido eliminados de la ecuación para dar paso a manifestaciones contra el gobierno, que todo sea dicho, tuvo la misma reacción inicial que un guijarro en terreno llano.

Foto/ RTVE (26/08/2026)
Me llamó la atención una pancarta con ese lema manoseado al que le añadieron un aroma falangista, de "No somos de izquierdas ni de derechas, somos los de abajo y vamos a por los de arriba". Supongo que a los que se dedicaron a quemar los cuatro enseres de los inmigrantes y a intentar impedir que los voluntarios de Cruz Roja pudieran repartir comida no les tocaba ese día ir a por los de arriba.
En algunas manifas por el resto del país, organizadas y promocionadas por alcaldes de la derecha para capitalizar la cosa en votos, derivaron en intervenciones de fascistas agrediendo al personal de medios que consideran no afines a sus racistadas.
Incluso se ha visto a políticos llamado terroristas a periodistas, todo muy a lo Trump, que tampoco faltó a la fiesta para decir que España es un "país arruinado" y "va a ser destruida". Milei, su loro, tuvo que darse prisa para soltar también lo suyo del socialismo y tal.
Unos le podían decir que aquello estaba desierto por culpa de la presencia de inmigrantes y otros, en el mismo sitio, mostrarle una actividad relativamente normal, pero los bulos para alimentar el racismo y elevar el odio no han faltado.
Cuando el 6 de febrero de 2014, a 15 personas se les quitó la vida en la playa de El Tarajal no hubo ninguna manifa organizada por personal de la derecha ni sus satélites fascistas. No hubo repulsa a nada ni nadie. Esas personas pasaron al olvido en unas horas. Fueron asesinadas cuando intentaban llegar nadando a Ceuta. Los agentes usaron pelotas de goma, botes de humo y los correspondientes porrazos para impedir que pusieran pie en tierra.
Aquel día 56, guardias civiles lanzaron 145 balas de goma y 5 botes de humo a un grupo de unas 90 personas. De las personas que nadaban hacia la orilla,14 murieron ahogadas y una simplemente "desapareció" en el mar.
En 2022, el asunto fue algo diferente aunque los muertos los pusieron los de siempre. Marlaska recibió duras críticas, pero no pasó de ahí. La investigación se archivó pese a que un trabajo periodístico de la televisión pública británica (BBC) demostró que la policía española vio, y no impidió, como decenas de migrantes morían en su frontera con Marruecos durante los incidentes del 24 de junio que se saldó con al menos 27 muertos (37 según otras fuentes).
Hace apenas dos días, más de 80 personas murieron en el mar en un cayuco que salió de Gambia el pasado 7 de agosto con destino Canarias, para recordarnos que el problema no está solo en los pasos de Ceuta y Melilla, que Marruecos usa como compuerta "controlada" de lanzamiento de personas a la muerte para regocijo de sus socios de maniobras.
Los que los ruines llaman "invasores" a personas que vienen con lo puesto, incluso desde supuestos medios (a estos la derecha no los llama terroristas), son los que siguen poniendo los muertos. Y se repetirá la secuencia, seguirán huyendo de todos aquellos países africanos donde no tengan la esperanza de una vida, si no mejor, al menos no tan peor, y eso no lo parará ni una valla de 200 metros de altura, ni una división acorazada.
Otro cantar será cuando descubran que el sueño europeo, en España, es una amalgama de problemas como sueldos más que cortos y trabajos precarios, la vivienda inaccesible con alquileres a precios imposibles y que pueden terminar viviendo en un CIE, nuestros modernas cárceles de colorines.
No hay viñeta que pueda ilustrar, ni mucho menos resumir el panorama, porque no se trata solo de un problema, son muchos y con muchos culpables. Cualquier cosa que se garabatee se quedará siempre en la superficie. El odio, la desigualdad, la pobreza, la eterna zanja económica de esa difusa separación entre norte no se pueden explicar con dos trazos.

Crisis de Ceuta. Viñeta del 04/09/2026 en CTXT













