
Crisis de vivienda. Viñeta del 26/05/2026 en CTXT
El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid ya anunció esta primera manifestación del pasado 24 de mayo en Madrid como el acto de inauguración de "una primavera de movilizaciones".
Los objetivos que se marca este colectivo pasan por conseguir una bajada de alquileres al 50%, la expropiación de fondos y vivienda vacía, la recuperación de pisos turísticos y alquiler temporal. Contratos de alquiler indefinidos, la desarticulación de los grupos de desokupación y el fin de todos los desahucios. Acabar con la compra especulativa, la ampliación del parque público y la disolución de la Sareb.


Cartel de la convocatoria del 27 de junio en Málaga / Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Málaga
Confieso que cada vez que intento dibujar sobre el problema crónico de la vivienda tengo más problemas para encontrar una representación gráfica a la altura porque pronto habré visitado todas las posibles metáforas visuales relacionadas.

Alquiler justo. Viñeta del 20/03/2021 en CTXT
Hace unos días, la organización independiente, sin ánimo de lucro Civio contaba que la vivienda protegida en España tiene fecha de caducidad. A finales de 2030 se habrá perdido la mitad del millón y medio de viviendas protegidas construidas desde 1991. A cierre de 2025, algo menos de 1,13 millones de viviendas siguen dentro de su plazo de protección, pero más de medio millón de ellas pueden haber sido descalificadas voluntariamente de forma anticipada.
En septiembre, Civio también descubría que el alquiler protegido se cobra en muchos casos a precios de mercado y que se destina a rentas superiores a la media. Antes de eso, revelaron que CaixaBank y Blackstone eran los dos mayores caseros del país, con 41.400 viviendas alquiladas. Blackstone compró 2.688 viviendas protegidas con plazos de siete años. También llevaron a la Sareb a los tribunales para que revelara a quién había vendido 9.440 viviendas protegidas. Estas investigaciones sobre vivienda y grandes caseros del país tuvieron eco en el Pleno del Congreso, el New York Times o la BBC.
El Gobierno sigue vendiendo su Plan de Vivienda 2026-2030 de 7.000 millones de euros con triunfalismo prometiendo más construcción para ampliar la oferta disponible edificando y también adquiriendo viviendas que se puedan incorporar al parque público. Más rehabilitiación para movilizar vivienda vacía y para "dignificar" el parque residencial ya existente. Más protección para acompañar a los colectivos y territorios que más lo necesiten. Todo son promesas de "más", pero despacito y sin fecha.
En 2030 volveremos a echar cuentas, pero la realidad sigue siendo más jodida y cruda cada día de lo que ya lo era a partir de 2008. Basta darse una vuelta y mirar el escaparate de cualquier inmobiliaria o intentar alquilar un cuchitril en cualquier ciudad.
Mientras, algunos medios económicos y analistas de lo suyo nos cuentan que la actual crisis de la vivienda no es una burbuja, como si esto fuera algo que debería consolarnos o tranquilizarnos, pero tienen razón, no solo no es lo mismo sino que se trata de una serie de mutaciones de la especulación mucho más salvajes que aquella burbuja que nos explotó en la cara y que dejó en la precariedad a miles de jóvenes que ya no lo son.












