El oso que me habló

 

El oso que me habló

Cuando el flash le iluminó la cara parecía decir:

«Por favor deja de hacerme fotos y dile al cabrón que me ha vestido de gilipollas y me ha encadenado a este coche cutre que me suelte de una jodida vez, estoy mareado, no se qué me han metido en el cuerpo. No quiero estar aquí»

No entiendo de osos, pero son animales con rostros muy expresivos.

Estos cuatro osos iban montados en un jeep con banderitas y una jaula con dos palomas y un gato en una cesta sobre el capó en la cabalgata de los reyes magos de Antequera (Málaga)

El oso que me habló

El oso vestido con esos estúpidos ropajes miraba al cielo, parecía buscar la luna para comérsela de un bocado o quizás clamaba el cielo lamentándose de su suerte.

El oso que me habló

Por más vueltas que le doy no encuentro la relación entre estas imágenes y lo que puede o debe significar una cabalgata de reyes magos para los destinatarios de la misma, los niños.

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En un momento del triste paseíllo, uno de ellos quiso comerse una rueda, supongo que en un intento de parar la procesión animal, pero el vigilante del tinglado lo impidió dándole de palos con una vara ante la mirada de sorpresa de los tiernos infantes. Los niños aprendieron anoche que comer neumáticos está castigado con azotes.

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El oso lamiéndose los azotes

Groguis

Lamerse las heridas es la única solución cuando vas encadenado a un jeep blanco con banderitas. Las miradas de los osos hablaban. Los comentarios alrededor los de siempre:

«Están sedados», «Mira, hijo, los ositos»,»pobres animales, qué pena».

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Entre tambores y cornetas de una banda con ritmos de semana santa, el ambiente lejos de levantar euforias producía cierta tristeza.

Alrededor había de todo, caramelos, nieve artificial, personajes de dibujos animados y bailarines, gigantes y malabaristas pero en un todo de retales imposible de encajar.

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Quizás sea culpa del semblante de los osos, seguro que alguien puede decirme que es igual (o nada) cruel ver a camellos, caballos, dromedarios y elefantes en esta misma cabalgata.

Pero los osos parecían condenados a galeras, incluso reos al que se les hacía el último paseillo.

El oso que me habló

Las cabezas pensantes de esta cabalgata jamás fueron niños. Quizás subastaron su cerebro durante su juventud y ahora desconocen el sentido de palabras como ilusión, infancia, inocencia, ternura o dolor.

El oso que me habló

El oso finalmente dejó de hablarme. Enseguida supo que no haría nada por él, rápidamente entendió que sólo me había acercado para tener un mejor plano.

Volvió la cabeza y continuó buscando otra mirada benevolente.

El oso que me habló

Cuando miro al oso me da pena el hombre.

Otra foto del cochecito leré (pinchar para ampliar) que aparece junto a otras de la cabalgata en la web municipal. (enlace muerto, sin copia en Archive)

El oso que me habló

Opiniones en un foro de la ciudad – Copia en Archive

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24 comentarios en «El oso que me habló»

  1. Para poner unos osos encadenados que además no tienen nada que ver con la festividad podrían no poner nada, o ponerse ellos encadenados mejor.

  2. yo los vi, y me dio muchísima pena. no me fijé en las palomas, la verdad, pero ahora que lo veo me parece la escena aún más tétrica que la que recuerdo.
    mientras pasaban carrozas normales de asociaciones y enanitos cabezones y tal, de repente, como sacada de yonosedónde, aparece el jeep ese y cuatro osos (si es que los conté bien) subidos ahí arriba y ya está. ¿qué carajo pintan ahí? es que, ya siendo superficial y tonta, ni hacian gracia. yo que se. es que tampoco tenían ningún atractivo infantil.
    yo creo que todo esto fue parte de una apuesta cruel de los organizadores.
    – ¿a que no eres capaz de traer osos?
    – nooo, qué va.
    o algo.
    pero vaya, que es para buscar al organizador y rajarlo. yo me ofrezco, claro está, siempre que me lo «drojen» de antemano con lo mismo que a los osos. special k, o algo de eso.
    un saludo!

  3. Saludos vecina sarrapata, paseando por tu fotolog he visto más de una buena foto.
    Cualquier día te robo una con aviso previo.
    Gracias por la visita.

    Kutxi, es lo que pensé al verlos, hice estas notas mentales mientras los fotografiaba. Espero haya servido de algo.

    Y a todos los demás como son casi de la casa un hola postnavideño…

    Artboxero Ikrus!…sabia que me sonaba tu nick de algo :D

  4. La noche del desfile solo fue una noche de tristeza más para esos osos. Mientras no exista una ley que impida tener animales salvajes en cautividad, miles de bestias sufrirán las payasadas del ser humano.

  5. Estimado oso,
    siento que los que se sienten como humanos, esos que os tienen encadenados, no son mas que insectos de una sociedad que tiende a seguir la cadena evolutiva aunque a veces sucesos como este sea mas común de lo que pensamos, no penseis que quizas alguno de estos imbéciles os corte una garra y la cuelgue en su salón como acto de superioridad y cuente a sus nietos historias de super macho.

    En nombre de muchos casi humanos os pedimos perdón.

  6. Pues no se Ikrus, la empresa que los trajo se supone que debe estar «facultada» para pasear así a los animales.
    No estaría demás preguntarle a alguien especializado en estos temas.
    Se intentará al menos obtener la info.
    Aún es pronto para reacciones pero estoy seguro que las habrá (o no) aquí gobierna PSOE-IU

  7. No hay más que mirarles a los ojos para saber que, además de drogados, se ve un fondo de tristeza que se contagia. Vaya gilipollas es de la ideíta de sacarlos como monigotes.

  8. Ese primer párrafo, en el que describes la imagen de los osos junto a una jaula con palomas y una cesta con un gato, es totalmente surrealista, ¿Qué pinta todo eso en una cabalgata de reyes? Y ya la banda a ritmo de Semana Santa…la lexe.

Los comentarios están cerrados.