Juguetes rotos

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Juguetes rotos, Fidget Spinner

 

Juguetes rotos. Viñeta del 21/05/2017 para CTXT

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9 comentarios en «Juguetes rotos»

  1. Oigass!, si sigue esta viñeta voy a tener que ir pidiendo vez a la psiquiatra, como me gusta aquel divan, y que poco me gustan los dibujitos del TioGilito al pasar por caja.

    • Mi primera visita a Paulina, mi psiquiatra me dijo:’..tumbese y pongase cómodo’, , me recoste completamente desnudo, a lo que me dijo, ‘..vistase, por dios!, le contesté:’..quesi ya estaba’ y me fuí, al poco rato me llamo la recepcionista, pidiendome perdon en nombre de la doctora, pudor y recato.
      Paulina me pone mucho, me deja hablar de todo, solo me observa y de vez en cuando cruza sus largas piernas, y subre ellas reposa un cartapacio con un monton de papeles, donde de vez en cuando anota algo o eso parec3. Mi bolsillo no me da para tamto y ahora cuando mis recuerdos se nublan, vuelvo a visitarla, ya no hablo, solo miro para ella, siempre espera mi visita, creo que le gusto, esta muy sola, necesita compañia y tiene miedo a enfrentarse con la realidad, creo que le huelen los pies, empiezo a no soportarla.

  2. El juguete atemporal ha muerto, aún me acuerdo de ‘destripar’ los juguetes para verle los intestinos o lo que surgiera sin método. Siempre le tuve ganas a un coche de escalextri un tyrrell ford que tenía mi hermano, era imbatible, cuando lo quise montar, no me encajaban bien las piezas y lo hice desaparecer, le eche las culpas a la asistenta doméstica nadie me creyó y me castigaron sin salir un par de dias. La asistenta dijo que era un traste, que seria cosa mía, la venganza estaba servida y al tercer día, lleve a cabo mi plan removí los cajones de mi padre y escon?í un par de calzoncillos en la taquilla de la asistenta de tal forma, que muy ciego habría que estar para no mirarlos pues sobresalian tres palpos por la puerta, hice ruido en el cuarto, me escondí debajo de la cama, esperando que mi madre se acercará, como asín fue. A partir de ese momento ya nada fue igual en mi familia, malditos calzoncillos!

  3. De como Pepito Martínez se pasó ‘cinco largos dias’ XDD, acojonado.
    -Pepitooo, te repito que estamos hablando cosahss de mayores, anda retirate a jugar para otro lado.
    -pero..pero Mamá.
    -No hay pero que valga, castigado al cuarto de los juguetes

  4. Pongamonos e situación 06:30 am, llaman insistentemente un grupo de de muchachada jaleante, se abre la puerta, chirría, jiiiig!!, un hombre de mediana edad se asoma su cabeza con una nariz tan espigada que su sombra cortante se posaba entre pecho y pecho del representante del grupo, el silencio hizo mella de tal modo en la pandilla que se les oia el latir del corazon, y sus moviles, empezaban a apagarse uno a uno. El hombre portaba una escopeta apuntando a la masa de «luciernagas», vestía un bañador de rayas azules y blancas como el de obelix y le quedaba tan justa la camiseta que se dejaba ver su oronda barriga hasta el límite del costillar.
    -Quiénes sois, les he dicho que no me molestaran más,
    que no voy a pagar vodafone, fuera ono me mido.
    -Nosotros veníamos a cazar Pokemon, pero ya nos da igual.

  5. Debe ser una verdadera pesadilla trabajar en una fábrica de juguetes en control de calidad, solo comparable a las salas de despiece o mataderos. Cuando se comercializaron las famosas muñecas que se dirigían al portaal, trabajaban a destajo con problemas de somnolencia y pesadilla, Así mismo cuando le regalaron la muñeca a Marilis, que esperaba con entusiasmo la famosa muñeca, la ponía en el portal de su casa y la dejaba cual guardian toda la noche bajo una bombilla pelada para recibir al séquito de amiguitas que
    anunciaban en television, las cuales ni que decir tiene nunca aparecieron, y la famosa muñeca ya ni se peinaba y estaba andrajosa, con el pasar de los años perdio color, pate de su pelo.., el día que le arrrancaron un brazo y la dejaron media desnuda, Marilis se volvió a preocupar por ella, la reparó y hoy esta escondida en el armario del despacho de abogados que ella preside. Marlis no tiene hijos pero le hubiera gustado, ni compañero, su obsesion llego al l?mite cuando se dejaron de fabricar las muñecas y ya no le pudo comprar más trajes a medida, hoy una famosa modista cada temporada le envía bajo cuerda pedido-dinero, los diseños más arriesgados. La muñeca es muy grande, y ya le van entrado los años, Marilis ya le hizo un seguro de decesos. En fin.

  6. Los juguetes como arma.
    El proyeco de muñecas hinchables de hitler para animar a las tropas en el frente, tenía también su mensaje político, el intentar por todos los medios desperdiciar el semen en seres inferiores.
    Por otro lado se la colaban a hitler las fabricas de muñecas judaicas en celuloide y cartón. Debajo en el cosido de pelo natural, absolutamente todas la muñecas traían las iniciales del fabricante guarneciendo una estrella de David. Muchas generaciones «arias» jugaron con estas muñecas, eran muy apreciadas, por eso muchas perviven hasta nuestros dias.
    Todo los juguetes intentan salvarse y escaquearse del absurdo del ser humano.

  7. Mucho, mucho largar y al entierro del tamagochi no asistió ni el tato.
    Antes los cementerios de juguetes estaban llenos de coches sin ruedas y magullados, de muñevas pelonas, de puzzles?, qué fue del puzzle, siempre se encontraban restos de el, entre los zapatos viejos. Lo que más me gustaba de este tipo de cementerios era montar un geyperman manco, al que le añadia un brazo de tortuga ninja sujetando el pelo estropajoso que cortaba cuidadosamente de las muñecas, para luego montar lo que quedaba de las vías del ibertren para hacerlo descarrilar, también le ponía unas gafas de sol muy chulas al geyperman doblando en su cabeza un trozo del mecano. Luego lo subia en el coche de ken y lanzaba petardos a las montañas de juguetes, hasta que un día me pilló mi madre midiendo mi polla con la de actionman, y ahí se dió cuen de que era un desalmado, y me dijo: «no se a quién sales». Y me hice un hombre.

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