
Mohammed Alhazza Alghamdi, conocido como Al Hazza, es un dibujante saudí que fue detenido en febrero de 2018 por las autoridades saudíes, se le acusó de crear "viñetas ofensivas" para el medio de comunicación catarí Lusail, durante la prolongada crisis diplomática entre Catar y Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Baréin, que comenzó en 2017 y de publicar mensajes en las redes sociales que eran "hostiles" hacia al régimen saudí y "favorables" a Catar. En 2021 fue condenado a seis años de prisión, en 2024 se le aumentó la pena hasta los 23 años.
Al Hazza se encuentra cumpliendo su octavo año entre rejas acusado de insultar al Gobierno y a los gobernantes saudíes, de simpatizar con Catar, comunicarse con entidades hostiles y seguir cuentas de la oposición en la red social "X". La fiscalía se basó en viñetas del autor y tuits que se le atribuyeron, gran parte de esos mensajes no eran suyos.
Aunque el tribunal reconoció, según los documentos obtenidos por la organización de Derechos Humanos Sanad, con sede en Reino Unido, que las pruebas eran insuficientes para construir algunos de los cargos, terminaron condenándolo. Este es el relato de su detención y de las causas, según Sanad.
Al Hazza fue condenado inicialmente a seis años de prisión y a una prohibición de viajar durante seis años. Posteriormente, se reabrió el caso y se dictó una nueva sentencia de 23 años de prisión sin posibilidad de apelación.
Cartooning for Peace recuerda que el dibujante político saudí sigue encarcelado por sus viñetas mientras el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salmán, se encuentra actualmente de visita oficial en Francia, invitado por Emmanuel Macron e insta a las autoridades francesas a que se aseguren de que la situación de este preso de conciencia se incluya también en la agenda de las conversaciones con Arabia Saudí y que no deberían limitarse a consideraciones geopolíticas y cuestiones comerciales (léase, sus negocios), dada la situación de la libertad de opinión, la libertad de expresión y la libertad de prensa en ese país.
Como apunta el dibujante y activista italiano Gianluca Constantini, este caso es un ejemplo más de la creciente represión contra cualquier forma de disidencia en Arabia Saudí desde el ascenso al poder del príncipe heredero Mohammed bin Salmán. Mohammed al-Ghamdi fue perseguido simplemente por ser artista, nada más. Se trata de una situación trágica que pone de relieve la urgente necesidad de una acción internacional para proteger la libertad artística y los derechos humanos en Arabia Saudí.
Si bien el príncipe Mohammed ha puesto en marcha algunas reformas y ha anunciado proyectos grandiosos (megalómanos y estancados) en un intento de mejorar la imagen internacional del reino para reducir su gran dependencia del petróleo, la realidad es que cualquiera que exprese opiniones críticas, incluso a través del arte, se expone a graves consecuencias.
El humor en apuros, recopilación de casos
Casos de dibujantes que han tenido problemas de cierta importancia a causa de sus viñetas o ilustraciones satíricas. También hay algunas historias de otras personas que, sin ser dibujantes, han tenido problemas por compartirlas.













