Sin rechistar

¿Quieres anunciarte en esta sección destacada?

Comprar espacio publicitario aqui (728x90)
 

Sin rechistar el buen periodista

 

El buen periodista es que respeta la línea editorial. Más periodistas de los que usted cree piensa así.

Los tiempos cambian, no hace tanto que ser periodista era ser alguien, pero ni más ni menos importante que un fontanero o un astronauta.

Lo único que queda del romanticismo de aquella profesión liberal son los salarios.

Algunos de los que se amanceban a la empresa que administra las verdades del día han adoptado la pose de informador estrella pasando a ser los protagonistas de una de cada tres noticias y encima con sueldo gordo.

Se cuenta todo, se denuncia casi todo, pero pocos son los que tienen el valor de levantar su nómina y mostrar la cifra que hay en ella, unos ( pocos) pasarían la verguenza de Rajoy a la pregunta de Maria Violeta y otros (muchos) la del profesional maltratado.

Incluso los hay (empleados y jefecillos) que justifican que «la profesión es así«. Creen que que nadie debería sorprenderse de que un trabajador de este gremio empiece a trabajar al alba y termine bien entrada la noche con una pausa para comer pero sin dejar de pensar mientras repone fuerzas en la responsabilidad que tiene de informar.

Imagina que los bomberos siempre fueran los mismos (y pocos) que no tuvieran turnos, porque los fuegos son así, que no se encienden a horas concretas.

Nadie diría que ser bombero «es así», pediría más bomberos y mejores sueldos para ellos.

Informar está muy mal pagado y son pocas las empresas que practican eso de la conciliación de la vida laboral y la personal. La precariedad es evidente y hasta que no se levanten esas nóminas seguirá siéndolo.

 
   
Suscríbete por email para recibir las viñetas y los artículos completos y sin publicidad

Artículos relacionados

3 comentarios en «Sin rechistar»

  1. Creo que hay unas cuantas profesiones que son como sacerdocios. La gente se entrega tanto a ellas que
    es capaz de vivir en precario o en condiciones laborales injustas durante años.Esto es algo que sabe el empresario y lo aprovecha.
    Un abrazo, JR.

  2. Estos son mis princicios, sino le gustan, tengo otros. Groucho Marx, regaló está frase, que nos viene al trapo.
    Algunos cambian porque tenemos la mala costumbre de querer comer todos los días. Otros llegaron a marisco, que aparte de acidez, en exceso, produce otros excesos de matar cualquier principio.

    Saludos

  3. Supongo que frente a los sueldos de risa de la mayoría de periodistas y al exceso de horas hay una vocación que te hace tolerar todo lo que te echen por poder trabajar en lo que verdaderaente te llena. Respecto a lo de los sueldos de algunos periodistas estrella… Supongo que, aún siendo altos, tampoco se puede comparar con la nómina de un personaje público como Rajoy donde, al fin y al cabo, parte de ese sueldo se lo pagamos nosotros. Cosa que resulta verdaderamente vergonzosa.
    EL oficio está cada vez más denostado. Y una de las causa, a mi parecer, es el exceso de periodistas del corazón que sacude los medios.
    Un saludo!

Los comentarios están cerrados.

Antes de irte...

Suscríbete ¿Quieres recibir las viñetas en tu correo cuando se publiquen?
*Artículos completos sin publicidad.