Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

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Arrancando la Raspberry Pi 4 desde USB con un disco SSD
No todas las combinaciones de cable y disco sirven para Raspberry Pi

Pues ya está la Raspberry funcionando desde un disco SSD de 2,5″.

Sí, está muy bien poder arrancar el cacharro desde una MicroSD, pero iniciando con un disco sólido conectado con un cable adaptador de USB a SATA podemos multiplicar hasta por diez la velocidad de respuesta de la Raspberry.

El arranque desde USB es posible en Raspberry Pi 2B v1.2, 3A+, 3B, 3B+, 4B, 400 y Zero 2 W, y Raspberry Pi Compute Module 3, 3+ y 4.

Aunque hay tarjetas MicroSD rápidas, de buena calidad y a un precio razonable, no están pensadas para el trajín permanente de lectura, escritura y sobrescritura de un sistema operativo con entorno gráfico. Si la usas para un servidor web, aunque sea muy modesto, ya ni te cuento el machaque. Esta actividad constante limita la vida útil de las tarjetas de memoria y, dependiendo del uso, pueden morir en dos o tres años.

No hay color, un disco SSD no solo es más rápido, duradero y fiable, también es más robusto. Lo bueno es que la alimentación de un puerto USB 3.0 de la Raspberry Pi 4 es suficiente para alimentar un SSD de 2.5″, pero para añadir una segunda unidad, o si tienes otras cosas conectadas, ya tendrás que tirar de un switch USB con alimentación externa.

Tras dos días de uso compruebo que funciona sin problemas conectado al puerto USB 3.0, pero si te quieres quedar tranquilo puedes recurrir a una carcasa con alimentación.

En cualquier caso, para discos de 3,5″ necesitarás alimentación de corriente externa sí o sí.

Uno de los posibles problemas que puedes encontrar tirando del SSD es un exceso de consumo de CPU, aquí tienes dos posibles soluciones. A mí me funcionó dejar una tarjeta MicroSD vacía insertada. Este fue el resultado: 0 redondo en reposo.

Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

Escribo esta nota porque cuando me decidí a buscar un disco y un cable compatible encontré cientos, y no exagero, de comentarios de personas que habían tenido problemas de conectividad con distintos cables y discos. Pues bien, por si alguien pasa por esta vaina y anda buscando, con esta combinación funciona:

Rapsberry Pi 400.
SO: Raspberry Pi OS 64Bits.
Kingston A400 SSD Disco duro sólido interno 2.5″ SATA Rev 3.0, 240GB – SA400S37/240G.
StarTech.com Cable adaptador USB 3.1 (10 Gbps) a SATA para unidades de disco.

Por aquí tienes una lista donde se recopilan los cables adaptadores compatibles que los usuarios aseguran que funcionan, o no, con Pi 4. Y si lo que buscas es el rendimiento de casi cualquier disco, en pibenchmarks.com los usuarios van subiendo sus pruebas y resultados.

Revisión rápida del cable.

Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

Es muy corto y de rigidez media aunque se puede domar. El conector se calienta un poco con el uso.

Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

La conexión al disco deja un poco de holgura, así que es mejor no moverlo demasiado para que ese juego no termine estropeando el conector o los pines.

Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

La disposición del puerto obliga a ponerlo bocabajo para no tener que retorcer el cable.

Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

Tiene un LED indicador de actividad de color naranja diminuto que casi no se ve ni por delante ni por detrás.

En cuanto al disco, todo correcto. Cumple. Además, ahora están muy baratos. El de 240 Gb ya cuesta sobre 20 euros. Eso sí, si quieres usarlo para un servidor web casero o algún otro proyecto que necesite lectura/escritura 24/7 se puede quedar corto en cuanto a respuesta y vida útil.

Si al conectarlo por primera vez en la Raspberry no lo reconoce, no te asustes. Basta con darle formato o grabar cualquier SO o copia que tengas y ya aparecerá como unidad extraíble.

El cable cuesta más que el disco, unos 24 euros. Hay una gran variedad de adaptadores de este tipo, más caros y bastante más baratos, pero había que apostar por uno que tuviera suficientes referencias fiables de que funcionaba con este disco en Raspberry 4.

Que sea 3.1 es lo de menos porque los puertos son 3.0, tampoco importa mucho que tenga TRIM ya que no he conseguido hacerlo funcionar porque es un follón importante y sospecho que hay algún problema de compatibilidad.

Este fue el resultado del test con la MicroSD:

Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

Y este con el disco SSD:

Arrancando la Raspberry Pi desde USB con un disco SSD

Como se puede apreciar, todas las velocidades son superiores. Alguna incluso algo más de diez veces.

Y como ya ando a tope con el trasteo, he montado un servidor LAMP  (Linux, Apache, MySQL, PHP) para alojar un entorno de pruebas del blog. Ahora puedo probar y romper cosas en local. Lo que aún no he conseguido es que funcione phpMyAdmin. Aunque lo he instalado con éxito, no consigo permisos para algunas cosas y aún no aparecen las DB listadas, nada que no se arregle reinstalándolo cuarenta veces más.

Y oigan, que dicen (especulan) por ahí que el año que viene podría llegar una Raspberry Pi 5.


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